Entre el 5 y el 7 de agosto, estudiantes de la Escuela Técnica de la Universidad de Mendoza (ETec UM) participaron del Simposio Argentino de Sistemas Embebidos – SASE 2026, realizado en UTN Los Reyunos, San Rafael, Mendoza. Fueron tres jornadas en las que la tecnología, la educación y la innovación se convirtieron en protagonistas y, sobre todo, en una oportunidad para aprender, compartir y mostrar el trabajo que se desarrolla en la ETec.
El SASE es un encuentro que se realiza en Argentina desde 2010 y que reúne a estudiantes, docentes, investigadores, profesionales y empresas vinculadas al desarrollo tecnológico y los sistemas embebidos. A lo largo de sus jornadas se desarrollan workshops, tutoriales, charlas técnicas, actividades de formación, presentaciones de investigaciones y el Concurso de Proyectos Estudiantiles. Uno de sus principales objetivos es acercar a los jóvenes al mundo de la tecnología y generar vínculos entre la educación, la investigación y la industria.

En esta edición llegamos al SASE con seis proyectos desarrollados por estudiantes de la ETec: un sistema de riego automático inteligente, un botón de pánico para asistencia familiar, VitisGuard (sistema para el control de plagas de polillas), LoomETec (telar automático), un dispositivo para el monitoreo de las condiciones ambientales del aula y Terroir Tech (un sistema de monitoreo agroclimático de bajo costo para zonas rurales de Mendoza). Los proyectos presentados abordaron problemáticas diferentes y permitieron aplicar conocimientos de electrónica, programación, automatización, sensores, comunicación y desarrollo de sistemas tecnológicos.
En la Categoría A, correspondiente a proyectos de estudiantes de nivel secundario, la ETec UM obtuvo los tres primeros lugares y una mención de honor. El Sistema de Riego Automático Inteligente alcanzó el primer puesto; el Botón de Pánico Inteligente para Asistencia Familiar, el segundo puesto; el Telar de Jacquard LOOMETEC, el tercer puesto; y VitisGuard recibió una mención especial por parte del jurado.
Participar significó mucho más que llevar un proyecto terminado. Cada propuesta presentada fue el resultado de un proceso que comenzó mucho antes: pensar un problema, imaginar posibles soluciones, diseñar, programar, construir prototipos, equivocarse, realizar modificaciones, volver a probar y, finalmente, prepararse para explicar y defender el trabajo realizado frente a otras personas y especialistas.

Durante las jornadas, los estudiantes tuvieron la posibilidad de compartir sus desarrollos en los espacios de exposición, conversar con docentes y especialistas, conocer proyectos provenientes de otras instituciones y responder las preguntas de los evaluadores. El Concurso de Proyectos Estudiantiles del SASE contempla especialmente a los estudiantes secundarios y valora no solamente el desarrollo tecnológico, sino también aspectos como la creatividad, la viabilidad de las soluciones, la metodología de trabajo, la sustentabilidad y la capacidad para comunicar la problemática abordada.
Los estudiantes volvieron de San Rafael no solo con los premios otorgados, sino también con nuevos aprendizajes, vínculos con otros jóvenes y profesionales en muchas areas, y con la satisfacción de haber podido mostrar el resultado de meses de trabajo sobre los proyectos presentados.
